Me enorgullece comprobar como este pequeño espacio en la red pueda ser empleado para poder discutir sobre los aspectos que más interesan de nuestro querido pueblo de Los Hinojosos y a todos los hinojoseños. Quisiera poner título a esta berborrea de palabras que voy a escribir con la siguiente frase, QUERER ES PODER.
En primer lugar devuelvo de nuevo los agradecimientos brindados y el poder haber despertado conciencias que se pregunten, se interesen, que piensen, que se quejen y alaben la situación y el devenir de Los Hinojosos. Es cierto que me gusta emplear la ironía, pero qué haríamos sin ella; de todos modos vuelvo a repetir que me encanta que se remuevan conciencias y que participen en esta especie de foro que se ha creado.
No quisiera convertir con nadie esta discusión entre dos personas, pero ya veo que existe un gran dominio del arte y la historia para definir las dos iglesias que impactan al visitante nada más acercarse al pueblo. Bueno, lo de "pseudorrománico" (es más difícil escribirlo que pronunciarlo perdone) todavía no lo logro entender, cuando este tipo de arte ya no se utilizaba cuando nuestro pueblo vio la luz o por lo menos se tiene constancia de su existencia primigenia. De "pobrerenacentista" (esta no es tan complicada) habría que hacer un análisis. Me temo que por no tener una catedral como la de Cuenca o como la de Toledo se piensa que el valor de lo nuestro es menor que el de al lado. Mire, tanto la iglesia de la Orden como del Maquesado son, por su tamaño, únicas en la zona. Dije lo del visitante porque a todo el mundo que se aproxima a Los Hinojosos le choca que posea dos iglesias tan impactantes cuando se acerca. Una vez dentro, se pueden comprobar la reminiscencia de los siglos pasados como la capilla de la Virgen de la Morenita. Toda una belleza del siglo XVIII, pero claro está, no se quiere ver nada de valioso en ello.
Me agrada que haya visto más posibles edificios que bien adecentados y explotados se convirtiesen en más arguementos turísticos o dignos de mención. De hecho, esas casonas de pretéritos hidalgos y de poderosas familias parecen entroncar con aquel relato que ha hecho inmortal a Cervantes, El Quijote, y muchas obras más de aquel siglo dorado para nuestras letras hispanas. Lo sencillo es quedarse sentado sin hacer nada, no se trata de que El Toboso salga o no en la novela del "Manco de Lepanto" (ante cuya perogrullada no me queda otra sino claudicar), sino de querer ofrecer algo y hacerlo de una manera inteligente y constructiva. Parece que usted ya aporta esas ideas que parecen no existir.
Explíqueme entonces que pinta una ruta (de las diez que se han creado como motivo de este IV Centenario) discurriendo por varios lugares de Guadalajara cuando nada tienen que ver con La Mancha. Supongo que sabrá que en la segunda parte de El Quijote, el "Caballero de la Triste Figura" llega a Zaragoza e incluso a Barcelona para enfrentarse al "Caballero de la Blanca Luna", de hacer una ruta usando las citas del libro, ¿por qué no llega a la capital catalana? Parece que hay localidades que saben sacar mejor tajada de las administraciones. En otras como no quieren, perdón piensan que no tienen, que se pase de largo.
Sobre la fuente de la plaza cada día que pasa la recuerdo con más cariño, sobre todo cada vez que veo la "maravillosa" plaza peatonal que ha quedado, con sus bancos, su vergel de árboles, sus calles cortadas. Todo un aporte de modernidad, belleza visual y de atractivo para el pueblo. ¿De verdad me dice en serio que le gusta como ha quedado la plaza? No se quien tomó la decisión y la sabiduría para perpetrar tan magna y bella obra, sobre todo cuanto contó con todos y cada uno de los vecinos, afectados o no por los cortes de sus calles, para llevarla a cabo... ¿o no lo hizo perdone?
Sobre las fiestas debo reconocer que tiene razón, aunque esa decisión de hacer una fiesta grande (dejando por supuesto las otras dos religiosas) está abocada al fracaso por la imperiosa fuerza de la tradicionalista obcecación (que nadie se ofenda por favor). Es igual que hacer una comisión de festejos como en la gran mayoría de localidades. Deseo y espero fervientemente que la lógica y el sentido común vaya entrando en las ideas de algunas personas.
No dudo en absoluto que nuestro alcalde se siga desvelando y trabajando con empeño por el bien de nuestro pueblo. Claro que existen, existieron y existirán piedras en el camino, hasta zancadillas y puñetazos. Pero el representante electo por la mayoría de los hinojoseños debe ser quien sepa sortearlos, para bien de sus vecinos. En este mundo no se consigue nunca lo posible si no se intenta lo imposible una y otra vez, dice Max Weber.
Vuelvo a agradecer su respuesta y a comprobar que otras personas sienten necesario dar un cambio a la situación de Los Hinojosos. Las evocadoras palabras de esa persona que tanto daño le hace leer que su pueblo es un pueblucho son otra valiosa aportación que deben seguir despertando conciencias y animando a participar en esta especie de tertulia que tan buen escaparate para opinar me parece. Hasta la joven que rivindica su derecho a divertirse tomando copas en el botellón por la falta de alternativas es valiosa, tal vez ilustrativa, de que se necesita hacer algo para ofrecer a las personas de Los Hinojosos, niños, jóvenes, no tan jóvenes, mayores... A todos. Pero creo que se equivocan al decir que falta cariño por el pueblo, eso es lo que más sobra. De lo que se adolece es de verdadera voluntad para hacer cambiar el rumbo de la dejadez en la que se está sumiendo nuestro pueblo (y no solo por la merma paulatina de habitantes). Mi voto por la revitalicación del moribundo.
Un afectuoso saludo y deseo que sigan sin caer estas letras en saco roto.
En primer lugar devuelvo de nuevo los agradecimientos brindados y el poder haber despertado conciencias que se pregunten, se interesen, que piensen, que se quejen y alaben la situación y el devenir de Los Hinojosos. Es cierto que me gusta emplear la ironía, pero qué haríamos sin ella; de todos modos vuelvo a repetir que me encanta que se remuevan conciencias y que participen en esta especie de foro que se ha creado.
No quisiera convertir con nadie esta discusión entre dos personas, pero ya veo que existe un gran dominio del arte y la historia para definir las dos iglesias que impactan al visitante nada más acercarse al pueblo. Bueno, lo de "pseudorrománico" (es más difícil escribirlo que pronunciarlo perdone) todavía no lo logro entender, cuando este tipo de arte ya no se utilizaba cuando nuestro pueblo vio la luz o por lo menos se tiene constancia de su existencia primigenia. De "pobrerenacentista" (esta no es tan complicada) habría que hacer un análisis. Me temo que por no tener una catedral como la de Cuenca o como la de Toledo se piensa que el valor de lo nuestro es menor que el de al lado. Mire, tanto la iglesia de la Orden como del Maquesado son, por su tamaño, únicas en la zona. Dije lo del visitante porque a todo el mundo que se aproxima a Los Hinojosos le choca que posea dos iglesias tan impactantes cuando se acerca. Una vez dentro, se pueden comprobar la reminiscencia de los siglos pasados como la capilla de la Virgen de la Morenita. Toda una belleza del siglo XVIII, pero claro está, no se quiere ver nada de valioso en ello.
Me agrada que haya visto más posibles edificios que bien adecentados y explotados se convirtiesen en más arguementos turísticos o dignos de mención. De hecho, esas casonas de pretéritos hidalgos y de poderosas familias parecen entroncar con aquel relato que ha hecho inmortal a Cervantes, El Quijote, y muchas obras más de aquel siglo dorado para nuestras letras hispanas. Lo sencillo es quedarse sentado sin hacer nada, no se trata de que El Toboso salga o no en la novela del "Manco de Lepanto" (ante cuya perogrullada no me queda otra sino claudicar), sino de querer ofrecer algo y hacerlo de una manera inteligente y constructiva. Parece que usted ya aporta esas ideas que parecen no existir.
Explíqueme entonces que pinta una ruta (de las diez que se han creado como motivo de este IV Centenario) discurriendo por varios lugares de Guadalajara cuando nada tienen que ver con La Mancha. Supongo que sabrá que en la segunda parte de El Quijote, el "Caballero de la Triste Figura" llega a Zaragoza e incluso a Barcelona para enfrentarse al "Caballero de la Blanca Luna", de hacer una ruta usando las citas del libro, ¿por qué no llega a la capital catalana? Parece que hay localidades que saben sacar mejor tajada de las administraciones. En otras como no quieren, perdón piensan que no tienen, que se pase de largo.
Sobre la fuente de la plaza cada día que pasa la recuerdo con más cariño, sobre todo cada vez que veo la "maravillosa" plaza peatonal que ha quedado, con sus bancos, su vergel de árboles, sus calles cortadas. Todo un aporte de modernidad, belleza visual y de atractivo para el pueblo. ¿De verdad me dice en serio que le gusta como ha quedado la plaza? No se quien tomó la decisión y la sabiduría para perpetrar tan magna y bella obra, sobre todo cuanto contó con todos y cada uno de los vecinos, afectados o no por los cortes de sus calles, para llevarla a cabo... ¿o no lo hizo perdone?
Sobre las fiestas debo reconocer que tiene razón, aunque esa decisión de hacer una fiesta grande (dejando por supuesto las otras dos religiosas) está abocada al fracaso por la imperiosa fuerza de la tradicionalista obcecación (que nadie se ofenda por favor). Es igual que hacer una comisión de festejos como en la gran mayoría de localidades. Deseo y espero fervientemente que la lógica y el sentido común vaya entrando en las ideas de algunas personas.
No dudo en absoluto que nuestro alcalde se siga desvelando y trabajando con empeño por el bien de nuestro pueblo. Claro que existen, existieron y existirán piedras en el camino, hasta zancadillas y puñetazos. Pero el representante electo por la mayoría de los hinojoseños debe ser quien sepa sortearlos, para bien de sus vecinos. En este mundo no se consigue nunca lo posible si no se intenta lo imposible una y otra vez, dice Max Weber.
Vuelvo a agradecer su respuesta y a comprobar que otras personas sienten necesario dar un cambio a la situación de Los Hinojosos. Las evocadoras palabras de esa persona que tanto daño le hace leer que su pueblo es un pueblucho son otra valiosa aportación que deben seguir despertando conciencias y animando a participar en esta especie de tertulia que tan buen escaparate para opinar me parece. Hasta la joven que rivindica su derecho a divertirse tomando copas en el botellón por la falta de alternativas es valiosa, tal vez ilustrativa, de que se necesita hacer algo para ofrecer a las personas de Los Hinojosos, niños, jóvenes, no tan jóvenes, mayores... A todos. Pero creo que se equivocan al decir que falta cariño por el pueblo, eso es lo que más sobra. De lo que se adolece es de verdadera voluntad para hacer cambiar el rumbo de la dejadez en la que se está sumiendo nuestro pueblo (y no solo por la merma paulatina de habitantes). Mi voto por la revitalicación del moribundo.
Un afectuoso saludo y deseo que sigan sin caer estas letras en saco roto.