Hay otro caballero que juega a la imparcialidad, alegando el consabido "entre los unos y los otros" y no puedo sino disentir de su "centralidad" y aparente neutralidad. Juega usted, amigo, con el sentimiento de la buena gente. Da usted por bueno el argumento del criminal frente a la victima, o al menos lo pone a su mismo nivel y no es de recibo.