LOS HINOJOSOS: Hay que ver como duelen las verdades. Algunos no soportan...

Hay que ver como duelen las verdades. Algunos no soportan que se les recuerde la historia y quienes eran los responsables.

Y, como no, vuelven los de siempre a la manipulación y al odio. ¿Dónde ha dicho el señor que narra sus recuerdos que en Los Hinojosos hubiera muertos? ¿Dónde? La verdad vuelve a dejar al descubierto a quienes viven de la manipulación, de la intransigencia y de la mentira.

Por un lado, nos sale un amigo descalificando los recuerdos de otra persona. Estrategia de buen socialista, descalifica a la persona, «chochea» le dice, pero no argumenta nada que pueda rebatir lo dicho por el otro señor. ¿Con rabo y cuernos... Pero eso no era la derecha? En fin.

Por otro, tenemos al que niega que las iglesias y los santos fueron arrasados en tiempo de la guerra civil. Pregunta a tus mayores, a tus vecinos, amigo, que puede que te cuenten como escondían las imágenes en sus casas para salvarlas de la quema. Pregunta y te dirán como la iglesia servía de cárcel para quienes no comulgaban con las ideas dictatoriales de la izquierda. Eso, amigo, en tu pueblo, no te tienes que ir muy lejos, sólo tienes que preguntar. Es sencillo.

Y que decir del tercero, que dice que el pueblo fue ejemplo, ¿ejemplo de qué? ¿De cómo unos vecinos -sin ninguna representación legal- asaltaban las casas de otros y exigían un impuesto revolucionario y al que se negaba a pagar le «expropiaban» o lo amenazaban con «el paseillo». Este vuelve a utilizar la estrategia socialista, niega la realidad de los hechos y aún se atreve a calificar a otro de mentiroso. Este último va más allá, acusa al señor que cuenta la verdad de que no contribuye a la convivencia y además le desea que muera. Este debe ser un socialista con pedigrí.