Para el persono de existencia ridícula.
A ver, amigo, no vengas a infamar y a ejercer de buen socialista. Ya ha quedado claro, por vuestra demostración, cuales son vuestras fétidas estrategias. Acusáis a los demás de lo que hacéis vosotros.
Cuando algunos no saben, o no entienden las cosas, tú las dos, siempre les sale su talante chulesco, no admiten la crítica y cuando les descubren sus falsedades y su hipocresía les parece un ultraje.
Con ese sistema, en cuanto les hablas de los abusos de los mal gobernantes de su pueblo, de las gallinas, de los conejos, de las incubadoras y de algunos patéticos que dan golpes antidemocráticos en el coto de caza, de otros que intentan atropellar a niños, todo esto les parece, dice el amigo, «crítica destructiva» y, claro, quien lo denuncia es un enfermo. Nuevamente el mundo al revés.
Con el mismo sistema, cuando se habla de las monstruosidades que ha cometido la izquierda golpista a lo largo de la historia, de los atropellos que hicieron en el pueblo, desvalijando iglesias y las casas de sus vecinos, tampoco admiten la crítica. Alguno hasta recomienda «el paseíllo» para los que recuerdan como actúa la izquierda y desea la muerte para varios de sus vecinos. Ese es su sistema democrático local, el patíbulo para el que discrepa.
A ver, ejemplo de la banalidad, ¿quién has dicho que se califica? Mira la lista de piropos y de actitudes que me dedicas y que a ti te sientan como un guante: persono, tergiversar, crítica destructiva, enfermo, tiburón, ridículo.
Te habrás dado cuenta que todo tu alocado mensaje, fruto de tu diarrea mental, es un insulto a la inteligencia de los hinojoseños.
¿Quién has dicho que ha quedado en evidencia, guapito?
A ver, amigo, no vengas a infamar y a ejercer de buen socialista. Ya ha quedado claro, por vuestra demostración, cuales son vuestras fétidas estrategias. Acusáis a los demás de lo que hacéis vosotros.
Cuando algunos no saben, o no entienden las cosas, tú las dos, siempre les sale su talante chulesco, no admiten la crítica y cuando les descubren sus falsedades y su hipocresía les parece un ultraje.
Con ese sistema, en cuanto les hablas de los abusos de los mal gobernantes de su pueblo, de las gallinas, de los conejos, de las incubadoras y de algunos patéticos que dan golpes antidemocráticos en el coto de caza, de otros que intentan atropellar a niños, todo esto les parece, dice el amigo, «crítica destructiva» y, claro, quien lo denuncia es un enfermo. Nuevamente el mundo al revés.
Con el mismo sistema, cuando se habla de las monstruosidades que ha cometido la izquierda golpista a lo largo de la historia, de los atropellos que hicieron en el pueblo, desvalijando iglesias y las casas de sus vecinos, tampoco admiten la crítica. Alguno hasta recomienda «el paseíllo» para los que recuerdan como actúa la izquierda y desea la muerte para varios de sus vecinos. Ese es su sistema democrático local, el patíbulo para el que discrepa.
A ver, ejemplo de la banalidad, ¿quién has dicho que se califica? Mira la lista de piropos y de actitudes que me dedicas y que a ti te sientan como un guante: persono, tergiversar, crítica destructiva, enfermo, tiburón, ridículo.
Te habrás dado cuenta que todo tu alocado mensaje, fruto de tu diarrea mental, es un insulto a la inteligencia de los hinojoseños.
¿Quién has dicho que ha quedado en evidencia, guapito?