La fábula que nos inventa el TOMAtito sólo tiene un fin, evitar que se descubran los excesos y tropelías que ocurren en el pueblo, desviar la atención con artificios. Esta claro que no quiere reconocer cual es el problema, los inanes que mandan -porque gobernar es otra cosa-, origen de la decrepitud de su pueblo, y así mal vamos.
Se esconde diciendo que no, que él no justifica los desmanes y las irregularidades y, como no, nos pone otra cortina de humo diciendo que para eso está la justicia. La verdad es que busca acallar la crítica y la libertad de expresión.
Se esconde diciendo que no, que él no justifica los desmanes y las irregularidades y, como no, nos pone otra cortina de humo diciendo que para eso está la justicia. La verdad es que busca acallar la crítica y la libertad de expresión.