Como siempre nuestro amigo TOMorito viene a manipular y a tergiversar las cosas. Nos cuenta una disputa entre particulares y nos la quiere colocar como un asunto político de interés municipal. A otro perro con ese hueso amigo. Manipule usted en su casa y a su familia.
Bien, hablemos de latrocinios, de los de verdad, a ver si conseguimos que los condene usted de una vez.
Me cuenta un amigo, que vive fuera del pueblo, y que no tenia piscina ni bar en la piscina, que hace ocho o nueve años, cuando se daba el bar de la piscina municipal a dedo a los amigos, uno de los que se tiene por pobre –presume de tierras, eso sí- y de ser nacionalsocialista, NO se atrevió a hacer un contrato de arrendamiento legal, NO presentó los papeles y NI los certificados que le pidieron en el ayuntamiento de los Hinojosos, y solicitó que le dieran el bar. Como los responsables eran amigos se lo dieron a dedo. Cuando terminó el verano NO había pagado el arrendamiento de los cuatro meses que tuvo el bar.
La gente se enteró de la maniobra, gracias a que varios vecinos habían pedido el bar y no se lo habían dado, ni lo habían subastado, porque si no, posiblemente, el amigo no se hubiese quedado con el bar. Se personaron varios vecinos en las oficinas del ayuntamiento y les confirmaron que, efectivamente le habían dado el bar a dedo al susodicho individuo y NO había pagado nada de lo que debía, ni se esperaba que pagara.
Dejo que cada uno califique lo ocurrido con el nombre que quiera.
A diferencia de tus cuentos entre particulares esta historia si que tiene miga ¿verdad?
Bien, hablemos de latrocinios, de los de verdad, a ver si conseguimos que los condene usted de una vez.
Me cuenta un amigo, que vive fuera del pueblo, y que no tenia piscina ni bar en la piscina, que hace ocho o nueve años, cuando se daba el bar de la piscina municipal a dedo a los amigos, uno de los que se tiene por pobre –presume de tierras, eso sí- y de ser nacionalsocialista, NO se atrevió a hacer un contrato de arrendamiento legal, NO presentó los papeles y NI los certificados que le pidieron en el ayuntamiento de los Hinojosos, y solicitó que le dieran el bar. Como los responsables eran amigos se lo dieron a dedo. Cuando terminó el verano NO había pagado el arrendamiento de los cuatro meses que tuvo el bar.
La gente se enteró de la maniobra, gracias a que varios vecinos habían pedido el bar y no se lo habían dado, ni lo habían subastado, porque si no, posiblemente, el amigo no se hubiese quedado con el bar. Se personaron varios vecinos en las oficinas del ayuntamiento y les confirmaron que, efectivamente le habían dado el bar a dedo al susodicho individuo y NO había pagado nada de lo que debía, ni se esperaba que pagara.
Dejo que cada uno califique lo ocurrido con el nombre que quiera.
A diferencia de tus cuentos entre particulares esta historia si que tiene miga ¿verdad?