Domingo 17 de octubre de 1983. Nunca podré olvidar esa fecha. Cumplí ese día 25 años y Pedro J. Ramírez, director del periódico, me encargó investigar la desaparición de dos refugiados vascos, José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala. Estaba siguiendo con la máxima intensidad informativa los acontecimientos que rodeaban el secuestro del capitán de Farmacia Alberto Martín Barrios, capturado por ETA (pm) VIII Asamblea en Bilbao doce días antes. Aunque sus siglas no se conocían, ese día nacieron los GAL. Y ese día comenzó nuestra investigación periodística.