Tenemos un "pobrecillo" entre nosotros que justifica el robo o, al menos, que ve con tolerencia y talante que quien está gobernando esté robando.
Sin embargo, no lo dice, sino que nos lo enmascara con la petición de que haya menos insultos y menos envidias. Su línea argumental le lleva a aconsejarnos -"parece que aspiramos", dice- que no cambiemos a quien está robando, a pesar de que sabe que roba, porque quien le sustituya va a robar como él. Este debe ser, como han dicho por ahí, un ayudante de Rappel. Lo mismo le deben decir sus aduladores a Fidel Castro «para que entren otros a robar sigue robando tú».
Claro que esta argumentación deja ver que su autor no sólo tiene tendencias dictatoriales y delictivas, sino que les dice ladrones a sus vecinos.
Y la última frase es de traca. "Minimiza" el presupuesto de su pueblo con la excusa de ser un pueblo en ruina. Nos quiere decir que "si no hay, no se puede robar". Ahí está el engaño en el "si no hay", porque entonces ¿adónde van a parar los impuestos que pagan los vecinos? ... (ver texto completo)
Sin embargo, no lo dice, sino que nos lo enmascara con la petición de que haya menos insultos y menos envidias. Su línea argumental le lleva a aconsejarnos -"parece que aspiramos", dice- que no cambiemos a quien está robando, a pesar de que sabe que roba, porque quien le sustituya va a robar como él. Este debe ser, como han dicho por ahí, un ayudante de Rappel. Lo mismo le deben decir sus aduladores a Fidel Castro «para que entren otros a robar sigue robando tú».
Claro que esta argumentación deja ver que su autor no sólo tiene tendencias dictatoriales y delictivas, sino que les dice ladrones a sus vecinos.
Y la última frase es de traca. "Minimiza" el presupuesto de su pueblo con la excusa de ser un pueblo en ruina. Nos quiere decir que "si no hay, no se puede robar". Ahí está el engaño en el "si no hay", porque entonces ¿adónde van a parar los impuestos que pagan los vecinos? ... (ver texto completo)
