Unos llaman a la Guardia Civil para evitar agresiones. Otros se llevan millones de cuatro en cuatro.
Unos defienden las leyes y denuncian en los tribunales y los tribunales les dan la razón.
Los golpistas tendrán que pagar unos ocho o diez millones de pesetas.
Otros, el jefe de los golpistas engaña a sus
amigos golpistas y se lleva el dinero a medias con el abogadete.