Vamos despacio, que no tenemos prisa.
Hay cosas que no se pueden dejar pasar y la manipulación de "el de los huevos" no tiene nombre.
A ver, el de los huevos, el valiente, ¿por qué no nos dices tú, valiente, quién eres? Eh, guapito. Enseñanos tus huevos, valiente.
Serás ese valiente que quería que le pegasen al concejal del partido popular, cinco contra uno. Pero, sabes una cosa,
amigo, los cinco no tuvieron huevos para eso. Así que tus huevos, esos con los que amenazas, no serán tantos.
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