EN LA ESCUELA DEL SUFRIMIENTO:
Cuando llega el desengaño o la adversidad nos envuelve, el alma entorna las
Puertas y se retira a sus aposentos interiores. Se aleja de la euforia y el ruido, de la camaraderia parlanchina, del brillo de las copas llenas y de los ojos achispados, de la trapatiesta de las calles y de las plazas.Todo entonces
Pierde su atractivo y color, y el espiritu herido mide los cortos limites de la vida y del placer.
El dolor nos aguza los ojos para ver las tinieblas .El dolor es un rudo
Maestro, cuyas lecciones nunca se olvidan.Hace ver la mentira en la carcajada del jactancioso y la crueldad en el desprecio del arrogante. Descubre sabiduria en la alegria de los sencillos y en la paz de los humildes .Pone
De manifiesto el orden elemental y firme de los seres mas simples y su belleza
Sin artificio.
El dolor saca alumnos muy aventajados.
ALONDRA.
Cuando llega el desengaño o la adversidad nos envuelve, el alma entorna las
Puertas y se retira a sus aposentos interiores. Se aleja de la euforia y el ruido, de la camaraderia parlanchina, del brillo de las copas llenas y de los ojos achispados, de la trapatiesta de las calles y de las plazas.Todo entonces
Pierde su atractivo y color, y el espiritu herido mide los cortos limites de la vida y del placer.
El dolor nos aguza los ojos para ver las tinieblas .El dolor es un rudo
Maestro, cuyas lecciones nunca se olvidan.Hace ver la mentira en la carcajada del jactancioso y la crueldad en el desprecio del arrogante. Descubre sabiduria en la alegria de los sencillos y en la paz de los humildes .Pone
De manifiesto el orden elemental y firme de los seres mas simples y su belleza
Sin artificio.
El dolor saca alumnos muy aventajados.
ALONDRA.