Diego...
IX
Tras un periodo de recuperación de entre 3 y 4 meses, en el que los 30 primeros días transcurren en régimen total de aislamiento; tras antidepresivos y ansiolíticos, una terapia intensiva y las primeras salidas con tiento a la calle, incluso después de alguna recaída, los drogodependientes abandonan el CAIC con buenas expectativas de futuro. El Dr. Rivera habla de un 64% de altas adecuadas. Les queda, sin embargo, un largo y difícil camino por recorrer. El adicto a la heroína consume para no sufrir el síndrome de abstinencia; sin embargo, el de cocaína asocia su consumo a estímulos externos: la música, los amigos, una copa, una reunión de trabajo " Es un clic que salta inesperadamente en tu cerebro y te obliga a meterte un tiro. La trampa es continua, está en cualquier sitio" afirma un cocainómano " lo mejor con la coca es ni iniciarse en el juego. Es la droga que más les gusta a los animales de laboratorio. Se mueren por conseguirla" describe el profesor Ambrosio.
Nos enfrentamos a una epidemia invisible. Y más compleja que nunca. Ya no hay muertos con la jeringuilla en el brazo por las esquinas, 40.000 seropositivos ni aquella "inseguridad ciudadana" que achacaba a los yonquis el 80% de los delitos. Hoy la lucha es más difícil. Hay que combatir una droga que se identifica con el éxito. Que no da miedo. Se prueba en la adolescencia. Consume mucha gente. Y siempre se combina con otras sustancias, especialmente alcohol y Hachís, que la convierten en una bomba de relojería. Una epidemia mucho más extendida que la heroína de los ochenta, pero con un perfil menos agresivo. Y sobre todo, más fácil de ocultar. Hasta que es demasiado tarde.
Ignacio Calderón, director de la Fundación Ayuda contra la Drogadicción FAD, hace sus análisis " Ese cóctel de alcohol, cannabis y cocaína no conduce a la delincuencia, no degrada rápidamente y potencia divertirse (justo lo opuesto que la heroína) pero va a causar enormes trastornos a la sociedad. La heroína conducía a la muerte física, y esta epidemia, a la muerte civil. Va a dejar una secuela de jóvenes inadaptados candidatos al fracaso escolar, que ni estudian ni trabajan, . Gente perdida en la sociedad a los 27 años. Y la tragedia es que la percepción que tienen los ciudadanos de los riesgos de la droga no está ajustada al riesgo real que supone su consumo. Hace 20 años, la tremenda imagen de 150.000 adictos a la heroína provocó una movilización de nuestra sociedad sin precedentes. Ahora que estamos hablando de un millón de alcohólicos, de 400.000 jóvenes usuarios del cannabis y otros tantos de cocaína, el relajo y el desinterés de la sociedad es total."
¿Pruebas? Según los sondeos del CIS, entre 1984 y 1989 la droga era percibida por los españoles como el segundo problema del país; en estos momentos ocupa el puesto noveno. Y en caída libre.
ESTOY TERMINANDO... HOMBRE, GRACIAS POR TU PACIENCIA.
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IX
Tras un periodo de recuperación de entre 3 y 4 meses, en el que los 30 primeros días transcurren en régimen total de aislamiento; tras antidepresivos y ansiolíticos, una terapia intensiva y las primeras salidas con tiento a la calle, incluso después de alguna recaída, los drogodependientes abandonan el CAIC con buenas expectativas de futuro. El Dr. Rivera habla de un 64% de altas adecuadas. Les queda, sin embargo, un largo y difícil camino por recorrer. El adicto a la heroína consume para no sufrir el síndrome de abstinencia; sin embargo, el de cocaína asocia su consumo a estímulos externos: la música, los amigos, una copa, una reunión de trabajo " Es un clic que salta inesperadamente en tu cerebro y te obliga a meterte un tiro. La trampa es continua, está en cualquier sitio" afirma un cocainómano " lo mejor con la coca es ni iniciarse en el juego. Es la droga que más les gusta a los animales de laboratorio. Se mueren por conseguirla" describe el profesor Ambrosio.
Nos enfrentamos a una epidemia invisible. Y más compleja que nunca. Ya no hay muertos con la jeringuilla en el brazo por las esquinas, 40.000 seropositivos ni aquella "inseguridad ciudadana" que achacaba a los yonquis el 80% de los delitos. Hoy la lucha es más difícil. Hay que combatir una droga que se identifica con el éxito. Que no da miedo. Se prueba en la adolescencia. Consume mucha gente. Y siempre se combina con otras sustancias, especialmente alcohol y Hachís, que la convierten en una bomba de relojería. Una epidemia mucho más extendida que la heroína de los ochenta, pero con un perfil menos agresivo. Y sobre todo, más fácil de ocultar. Hasta que es demasiado tarde.
Ignacio Calderón, director de la Fundación Ayuda contra la Drogadicción FAD, hace sus análisis " Ese cóctel de alcohol, cannabis y cocaína no conduce a la delincuencia, no degrada rápidamente y potencia divertirse (justo lo opuesto que la heroína) pero va a causar enormes trastornos a la sociedad. La heroína conducía a la muerte física, y esta epidemia, a la muerte civil. Va a dejar una secuela de jóvenes inadaptados candidatos al fracaso escolar, que ni estudian ni trabajan, . Gente perdida en la sociedad a los 27 años. Y la tragedia es que la percepción que tienen los ciudadanos de los riesgos de la droga no está ajustada al riesgo real que supone su consumo. Hace 20 años, la tremenda imagen de 150.000 adictos a la heroína provocó una movilización de nuestra sociedad sin precedentes. Ahora que estamos hablando de un millón de alcohólicos, de 400.000 jóvenes usuarios del cannabis y otros tantos de cocaína, el relajo y el desinterés de la sociedad es total."
¿Pruebas? Según los sondeos del CIS, entre 1984 y 1989 la droga era percibida por los españoles como el segundo problema del país; en estos momentos ocupa el puesto noveno. Y en caída libre.
ESTOY TERMINANDO... HOMBRE, GRACIAS POR TU PACIENCIA.
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