La gente que dona oro a los santos, no quiere decir que no done a los países subdesarrollados. Una persona que tiene el gusto de donar un anillo a su patrón hace bien, y no por ello, a los países del tercer mundo los deja de lado. Además, esas gestiones se deberían realizar mejor desde los más altos cargos (gobiernos y los altos mandatarios de la santa sede, que el Vaticano tiene concentrada la mayor riqueza del mundo, por si no lo sabian algunos.