Castilleja, quiero ya verte por aquí, ¡cuanto me has hecho padecer puñetera!
Que allí en la calle Real, ya no sabía que pedir, que a veces tu Virgen, la mia, la de todos, dejó de llorar para consolarme a mi, si querida Castilleja,
Que valor has echado a el tema, tanto como cuando emigraste, aquello fué doloroso lo de ahora tambien lo ha sido mucho, y lento y no tengas prisa que ya pasó todo mujer, y ahora tu marido que tambien debe haber penado mucho, él tambien tiene su mérito, ahora cuando estés totamente bien aprovechar el tiempo y no olvidar los ratos malos, pués así se valora más lo bueno.
Yo personalmente, lo primero que aprendí en la vida fué a fracasar, para despues aprender a ganar, no hay éxito si no ha existido el fracaso anteriormente.
Solamente despedirme, con un abrazo y un beso en tu béndita frente de mujer.
El Poeta.
Que allí en la calle Real, ya no sabía que pedir, que a veces tu Virgen, la mia, la de todos, dejó de llorar para consolarme a mi, si querida Castilleja,
Que valor has echado a el tema, tanto como cuando emigraste, aquello fué doloroso lo de ahora tambien lo ha sido mucho, y lento y no tengas prisa que ya pasó todo mujer, y ahora tu marido que tambien debe haber penado mucho, él tambien tiene su mérito, ahora cuando estés totamente bien aprovechar el tiempo y no olvidar los ratos malos, pués así se valora más lo bueno.
Yo personalmente, lo primero que aprendí en la vida fué a fracasar, para despues aprender a ganar, no hay éxito si no ha existido el fracaso anteriormente.
Solamente despedirme, con un abrazo y un beso en tu béndita frente de mujer.
El Poeta.