La diadema de maldades nos destruye como seres humanos. Tiempo al tiempo. El origen de esta corona voraz es siempre lo mismo, el odio, el egoísmo, el culto de sí mismos, querer ser el centro de todo, dominar cuanto más mejor. La perversidad ha tomado posiciones de privilegio que nos confunden.
Cuando los familiares de los dirigentes de un pueblo revierten todas sus energías en cuestiones de cotilleo para no perder votos, la malicia no puede cosechar otra cosa que inmoralidades y fracasos. Ya lo dijo el excelso filósofo José Antonio Marina: El listillo es un peligro público. Su obtusa maldad es para temerle. Nuestra sociedad es cada vez más compleja y conflictiva, con una creciente crisis de valores, lo que acrecienta que los linces aprovechen la ocasión para hacer su verdadero agosto. Cuando se pierde la dignidad, todo es posible. Mal augurio es acostumbrarse a recibir la aureola de doña maldad en cualquier esquina. Estos males sólo tienen un remedio, invertir en bondad sobre todo lo demás, porque sembrando el bien es la única manera de que se alimente la planta de la belleza y deje al descubierto el tronco insensato de doña maldad.Lo peor que hacen los malos - lo dijo Benavente - es obligarnos a dudar de los buenos.
Cuando los familiares de los dirigentes de un pueblo revierten todas sus energías en cuestiones de cotilleo para no perder votos, la malicia no puede cosechar otra cosa que inmoralidades y fracasos. Ya lo dijo el excelso filósofo José Antonio Marina: El listillo es un peligro público. Su obtusa maldad es para temerle. Nuestra sociedad es cada vez más compleja y conflictiva, con una creciente crisis de valores, lo que acrecienta que los linces aprovechen la ocasión para hacer su verdadero agosto. Cuando se pierde la dignidad, todo es posible. Mal augurio es acostumbrarse a recibir la aureola de doña maldad en cualquier esquina. Estos males sólo tienen un remedio, invertir en bondad sobre todo lo demás, porque sembrando el bien es la única manera de que se alimente la planta de la belleza y deje al descubierto el tronco insensato de doña maldad.Lo peor que hacen los malos - lo dijo Benavente - es obligarnos a dudar de los buenos.