Que recuerdos tan entrañables Amistad me identifico contigo, a mí también me gustaba ir al corral a mirar si había huevos en el nido para cogerlos. Después se los llevaba a mi madre para que los friera y cuando salía alguno de dos yemas me lo pedía para mí. Una vez recuerdo que salió uno con cinco yemas y nos quedamos todos alucinando porque eso si que es raro.
Saludos: Dulcinea.
Saludos: Dulcinea.
Dulcinea, ¿recuerdas el gallo ese que hacia tener a las pobres gallinas gemelos y hasta quíntillizos? debería ser un mandinga. Je je Mi situación aun era más precaria, ya que mi madre me decía: ves y metele el dedo a la gallina a ver si ya pone. Con perdón por lo soez ¡Si hubiéramos tenido tu gallo!
Un abrazo
Un abrazo