Como buen provenciano me apasiona todo lo que esté relacionado con la historia y costumbres de nuestro pueblo y como supongo que esto mismo deben sentir todos los que realmente se sienten provencianos empezaré narrando lo que de pequeño vi y oí contar que sucedió.
Como es posible que algunos jóvenes lo desconozcan diré que hace muchos años el pueblo se abastecía de agua de un pozo que supongo que aún deben quedar restos llamado el "pocico" que se encuentra por el camino de la piscina y a donde las gentes iban a sacar el agua para las necesidades cotidianas. Desconozco cuándo sucedió y me agradaría mucho que si alguien conoce con más detalle este hecho lo describiera en este foro. Me refiero a que una chica cayo a este pozo y desde entonces el abatecimiento de agua se hizo mediante el acarreo del agua desde una zona que entonces llamábamos "los pozos, situada a unos dos Km. Dirección a Las Pedroñeras. Este agua era trasportada en carros con unas cubas y la gente salía al oír el típico sonido del cencerro que llevaban estos carros a llenar los cántaros de agua al precio de 25 ó 50 céntimos de pesetas (no recuerdo el precio exactamente. Aún recuerdo los nombres, más bien apodos, de algunos de estos "aguaores".
Como es posible que algunos jóvenes lo desconozcan diré que hace muchos años el pueblo se abastecía de agua de un pozo que supongo que aún deben quedar restos llamado el "pocico" que se encuentra por el camino de la piscina y a donde las gentes iban a sacar el agua para las necesidades cotidianas. Desconozco cuándo sucedió y me agradaría mucho que si alguien conoce con más detalle este hecho lo describiera en este foro. Me refiero a que una chica cayo a este pozo y desde entonces el abatecimiento de agua se hizo mediante el acarreo del agua desde una zona que entonces llamábamos "los pozos, situada a unos dos Km. Dirección a Las Pedroñeras. Este agua era trasportada en carros con unas cubas y la gente salía al oír el típico sonido del cencerro que llevaban estos carros a llenar los cántaros de agua al precio de 25 ó 50 céntimos de pesetas (no recuerdo el precio exactamente. Aún recuerdo los nombres, más bien apodos, de algunos de estos "aguaores".