Pero vamos a ver, qué teneis que decir de los tunos? La verdad es que lo que ahora se hace llamar así y lo que antes eran las tunas es pura coincidencia.
En su tiempo, LA TUNA, así, con mayúsculas, a los pobres estudiantes que roíamos los pantalones y los zapatos hasta que unos y otros se transparentaban, nos daba más de un momento de alegría y de diversión, más o menos pícara.Los trajes? Sí, variopintos e inconformistas, luciendo las cintas que acreditaban sus presas amorosas, algunas, eso sí, de boquilla. Pero, en definitiva, ponían una nota de color y alegría en una sociedad que por aquellos años, no estaba sobrada de ambas cosas.
Hay que agradecerles a los tunos muchos momentos inolvidables. Más de uno y una se enamoraron al son de la bandurria.
AUPA LA TUNA!
ANTONIO.
En su tiempo, LA TUNA, así, con mayúsculas, a los pobres estudiantes que roíamos los pantalones y los zapatos hasta que unos y otros se transparentaban, nos daba más de un momento de alegría y de diversión, más o menos pícara.Los trajes? Sí, variopintos e inconformistas, luciendo las cintas que acreditaban sus presas amorosas, algunas, eso sí, de boquilla. Pero, en definitiva, ponían una nota de color y alegría en una sociedad que por aquellos años, no estaba sobrada de ambas cosas.
Hay que agradecerles a los tunos muchos momentos inolvidables. Más de uno y una se enamoraron al son de la bandurria.
AUPA LA TUNA!
ANTONIO.