EL PROVENCIO: Dicen que hay que pensar antes de hablar, y bien verdad...

Dicen que hay que pensar antes de hablar, y bien verdad que es.


En Las Mesas se compraron unas instalaciones que servirán en un futuro, espero que no muy lejano, para concentrar mostos. Dicen los entendidos que le futuro de las viñas va por ese camino ya que, hoy por hoy, el mercado está saturado de vinos y hay demasiado excedente (y más que va a haber).


Que yo diga esto, no significa que apoye a la directiva, que no es así. Creo que solo están ahí por la cesta de Navidad y por las veces que los invitan a almorzar, cosas que no han dejado de hacer a pesar de la movida que tienen que deslindar.


El futuro de los viticultores pasa por presentar un buen producto al mercado, por realizar una buena comercialización, cosas que no se están haciendo bien en nuestra cooperativa porque unos señores se están aprovechando de nosotros.


Poco importa que se marchen los que hoy nos dirigen, pues la cooperativa seguirá su proyecto, pero deberían haberlo hecho ya. Aquellos que pensáis que el tema de la cooperativa está zanjado, os equivocáis profundamente: está peor que antes de que se descubriera todo. Y está peor porque ahora el fin está más cerca. Quiero decir ahora tienen prisa por irse y que no van a detenerse por nada. Los únicos que han perdido, son los socios que pusieron sus nombres al servicio de un bien común, los socios que tienen conciencia social.


Las cooperativas del campo ni funcionan ni funcionarán nunca porque vamos allí a aprovecharnos de ellas, sin darnos cuenta de que es nuestra casa, de que los únicos que perdemos somos nosotros mismos; eso le pasa también a la de los ajos, aunque no me importa, que no siembro.


Os invito a todos a hacer un uso inteligente de los medios que tenemos a nuestro alcance, a potenciar la crítica constructiva y a levantaros de vuestros sillones, que es muy fácil que nos lo den todo solucionado.


Sin más, un abrazo a todos los provencianos de buena fe.