EL PROVENCIO: Desde luego, estás ahí al pie del cañon para no dejar...

Desde luego, estás ahí al pie del cañon para no dejar pasar una palabra más alta que otra. Te imagino con la cara desencajada y los ojos fuera de su orbita leyendo todo y borrandolo antes de que nadie pueda leer otra cosa que tus enfermizos pensamientos...