EL PROVENCIO: Yo también quiero a mi pueblo, y, aunque no vivo en...

Yo también quiero a mi pueblo, y, aunque no vivo en él, me encanta ir y saludar a todo el mundo, es algo muy arraigado en mi el ser cariñosa y amable, me parecen bien todas las opiniones, aunque el no ser creyente, no es obstáculo para apreciar el arte y el buen hacer de nuestros antepasados, ahí están las catedrales, puentes, acueductos y tantas y tantas obras de ingenieria existentes, que dicen mucho de nuestra historia.En El Provencio, por desgracia, solo queda la iglesia-preciosa, por cierto después de la restauración-y creeo que con el arreglo de la plaza gane en estética aunque las fachadas de su entorno sean horribles, los culpables, los gobernantes que en su día no supieron conservar las raices ni las tradiciones en cuanto a arquitectura, sólo hay que mirar la plaza de Los Alcaldes, es la mayor horterada jamás imaginada en un pueblo de La Mancha...
Un abrazo a todos los provencianos.