EL PROVENCIO: Soy de El Provencio. El Provencio es mi pueblo. Allí...

Soy de El Provencio. El Provencio es mi pueblo. Allí nací, alli viví mis primeros y mejores años, allí apedreé perros, cojí renacuajos y me dió pellizcos Don Juan. Allí me bañé en el "barranco La Culebra" y jugúe al futbol en la era de Jareño. Allí están enterrados todos los antepasados de los que he llegado a saber de su existencia. Y allí está mi corazón. Aunque ya hace 28 años que no vivo realmente en él (solo voy una, dos, tres veces al año), el pueblo forma parte de mí y me cuento entre los que forman parte del pueblo.
Quizás desde la lejanía se ven las cosas de diferente manera, quizás no se entiendan igual, quizás uno se imagina las cosas como cree que son , y en realidad eso es solo un defecto del que así piensa.
Me llama la atención cuando leo los comentarios, la forma de hablar que ya tengo casi olvidada, pero que cuando la leo la revivo, me siento parte de ella: bacinear, relejes, trinca y talento, bolear. Y me llama la atención ese jugo que destilan las palabras, faltas de ortografía incluidas, esa sensación de individualidad orgullosa, la crítica ácida del de al lado, lo directo del lenguaje, el hablar sin recovecos, sin meandros; esa forma de hablar que, de no usarla, se me está oxidando, que refleja el orgullo con el que se observa nuestro comportamiento menospreciando, quizás, el del "otro". Veo también, complicidad, compañerismo de juerga y cañas, de resaca, amistad, todo con mayúsculas . Pero con el "borrico en la linde".
Y sigo pensando: este es mi pueblo. Con sus virtudes y con sus defectos. Esta es mi gente. Con su acritud y su calor. Y allí veo mi pasado y deseo mi futuro, mi jubilación, tomando el sol en la plaza o en el puente de la carretera, con alguna cuerva en el parque. Y quiero que me entierren alli (cuanto despues mejor). Como un provenciano. Con mi gente.
Un abrazo, paisanos.