Les deseo un feliz año y me gustaría que se reconociese la valía de nuestros deportistas profesionales que sí, los tenemos. Y no pertenecen al fútbol, que parece que el único deporte que importa en este pueblo es el fútbol. Por favor, reconozcan dicha valía a esas personas que sacrifican su vida entera por una ilusión. No dejemos que los homenajes se los hagan otros, admiremos un poquito lo que tenemos dentro y no lo busquemos fuera.