Estoy de acuerdo en lo de hablar muchos con el cura, con la junta al frente, pero no hacerlo al asalto y con malas maneras, como los otros. No somos así y debemos demostrarlo con palabras y hechos.Y a quien siente vergüenza de su pueblo, decirle que cada cual se avergüenza de lo que quiere. El problema es si hay motivos reales para ello. No se puede culpar al pueblo de todo el daño que están intentando hacer unos pocos. Siempre los mismos.La gran mayoría de la gente sólo se defiende, o defiende la voluntad soberana del pueblo. No se puede consentir que cuatro caciquillos de tres al cuarto, impongan por narices, por huevos, o por la fuerza, sus deseos impopulares y minoritarios en cuestiones que afectan a todos, máxime cuando no tienen autoridad ni legal ni moral ni ética para ello. Quizás sea el pueblo quien Deva avergonzarse de ti.A mí cada vez me gusta más convivir con la gente de mi pueblo, sobre todo con los que realmente quieren vivir, dejar vivir y convivir.