Algunos de los hombres de la camarilla saben y juegan al truque. Y saben y aceptan que una "reservá" de 70 gana a 9 en flor. Se juega con ellos y no ocurre nada, porque aceptan estas reglas del juego. ¿Por qué ese empecinamiento en no aceptar la regla que dice que 186 gana a 180, o que 365 gana a 125? ¡Sería todo tan fácil y legal! Y jugaríamos todos sin trampas, sin escopetas, sin insultos, sin amenazas. A divertirse, y cada partida que se juega, quien pierde paga. Pero si en algunas ocasiones los que ganan terminan invitando a los que perdieron. Y hasta otro día, gangorros.