Solían pertenecer a familias de hidalgos, clérigos locales o ciudadanos de los siglos XVI al XVIII, ALARCON

A diferencia de las grandes casas palaciegas del pueblo, que suelen ostentar imponentes escudos nobiliarios en piedra tallada sobre sus portadas, esta vivienda no conserva ningún blasón en su fachada que la vincule formalmente a un linaje específico de la alta nobleza medieval o moderna de la villa. Origen e historia: Portadas con arcos de medio punto decorados con molduras singulares solían pertenecer históricamente a familias de hidalgos, clérigos locales o ciudadanos acomodados de los siglos XVI al XVIII, quienes contaban con los recursos para pagar a un maestro cantero. Arquitectura popular: El número 37 representa la clásica transición entre la arquitectura señorial y la popular manchega; una casa fuerte con portón claveteado concebido para el paso de carruajes, caballerías o almacenamiento agrícola de familias con tierras en la comarca.
(29 de Septiembre de 2019)