Esta imagen muestra un plano de detalle de la
puerta original de la fortaleza o del recinto
amurallado de
Alarcón, un excelente ejemplo de la
arquitectura defensiva de la Edad Media española. Blindaje contra ataques: Lo que ves en primer plano no es madera desnuda, sino un portón reforzado con gruesas chapas de hierro solapadas. Este blindaje exterior se instalaba para evitar que los enemigos pudieran quemar la puerta con facilidad o destrozarla a golpe de hacha durante un asedio. Tachonado de clavos: La superficie está completamente recubierta de filas densas de clavos de forja rústica. Además de fijar firmemente las
placas de metal a la estructura interna de madera maciza, la cabeza prominente de estos clavos sumaba resistencia física frente a los arietes.