La imagen muestra el interior de la
cafetería y zona de
restaurante del
Parador de
Alarcón, un imponente
hotel ubicado en un auténtico
castillo medieval del siglo VIII en
Cuenca. Muros de
piedra originales: Las impresionantes paredes de piedra vista y el
arco de medio punto reflejan el pasado de esta fortaleza medieval. Contraste moderno y medieval: El arco cuenta con unas discretas
puertas de cristal que separan los ambientes sin romper la estética histórica. Al fondo, se ve el
comedor con mesas vestidas con mantelería blanca y las características sillas de tapicería roja del parador. Techo decorado: En la parte superior cuelgan unas telas arqueadas de
color rojo intenso que suavizan la acústica del espacio de piedra y añaden un toque cálido y teatral, simulando los antiguos
estandartes o toldos
medievales.