Así es Marce, buenas noches. Concretamente a la niebla. En esas alturas se presenta en cualquier momento. Afortunadamente el sábado lo hizo cuanto terminaba la fiesta en el lugar y no nos pilló. Pero lo "normal" es que llegue, marche, vuelva... Y te dé el día en el peor de los sentidos. Porque además, en esas alturas cercanas a los dos mil metros, viene acompañada de mucha humedad y frío. Muy desagradable cuando sucede. El sábado estuvo el día perfecto, despejado y calentando el sol. Un abrazo Marce.
Me alegra que el tiempo os dejase disfrutar de la fiesta, Pepe.
Un abrazo.
Un abrazo.