Santo niño de atocha hijo de maria reluciente antorcha nuestro amparo y guia niñito milagroso venid de plateros y ampara piadoso a estos tus hijuelos, venid compatroitas venid forasteros que al niño de atocha gracias tributemos.
Niñito de atocha cuida a mis hijas elena, sandy, wendy y a mis nietos stephania y christopher al igual que a mis hermanos, a mi esopsa y a mi de todos los peligros de la calle y de las asechanzas de la mala gente cubrenos y protegenos con tu manto sagrado y haznos invisibles ... (ver texto completo)
Una virtud simulada es una impiedad duplicada: a la malicia une la falsedad.
No hubo tiempo alguno en que no hubiese tiempo.
El hombre no reza para dar a Dios una orientación, sino para orientarse debidamente a sí mismo.
Creo para comprender, y comprendo para creer mejor.
Nadie niega a Dios, sino aquel a quien le conviene que Dios no exista.
La oración es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre.
Aprueba a los buenos, tolera a los malos y ámalos a todos.
La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano.
La sabiduría no es otra cosa que la medida del espíritu, es decir, la que nivela al espíritu para que no se extralimite ni se estreche.
Obedeced más a los que enseñan que a los que mandan.
El pasado ya no es y el futuro no es todavía.
No vayas fuera, vuelve a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad.
Si dudo, si me alucino, vivo. Si me engaño, existo. ¿Cómo engañarme al afirmar que existo, si tengo que existir para engañarme?
Una vez al año es lícito hacer locuras.