Un día un sabio estaba atravesando un bosque, era un caluroso día de verano. Sediento le dijo a su discípulo:
-Hace algo mas de una hora de camino que cruzamos el arroyo. Por favor toma mi cuenco y traeme un poco de agua. Me siento muy cansado.
Así lo hizo el discípulo, pero cuando llegó al arroyo lo acababan de atravesar varios carros de bueyes, que habían removido las hojas muertas y el cieno y lo habían convertido en un lodazal.
El agua estaba tan sucia que el discípulo tuvo que volver con ... (ver texto completo)
-Hace algo mas de una hora de camino que cruzamos el arroyo. Por favor toma mi cuenco y traeme un poco de agua. Me siento muy cansado.
Así lo hizo el discípulo, pero cuando llegó al arroyo lo acababan de atravesar varios carros de bueyes, que habían removido las hojas muertas y el cieno y lo habían convertido en un lodazal.
El agua estaba tan sucia que el discípulo tuvo que volver con ... (ver texto completo)