La cruz que llevamos nos parece la más pesada. Creemos que somos los únicos que caminamos por el mundo con ella a cuestas. A veces su peso nos ahoga, sentimos que el pecho se cierra y nos deja sin aire en cada intento de seguir, pesa... sí, pesa...
La cruz que nadie desea llevar... la que queremos abandonar... la que nos tocó en suerte...
La cruz que hizo añicos nuestra felicidad, que oscureció nuestra morada, que lastimó nuestro cuerpo y nuestro espíritu...
La cruz de los problemas, de ... (ver texto completo)
La cruz que nadie desea llevar... la que queremos abandonar... la que nos tocó en suerte...
La cruz que hizo añicos nuestra felicidad, que oscureció nuestra morada, que lastimó nuestro cuerpo y nuestro espíritu...
La cruz de los problemas, de ... (ver texto completo)