En todos los sitios cuecen habas Mariano. La especulación urbanística ha hecho y sigue haciendo estragos en todas partes. Se trata sólo de hacer dinero sin pensar las consecuencias de esos actos. Comemos terreno al mar, a los ríos, a los torrentes... Y nadie parece pensar que el agua siempre busca su cauce. Una pena, pero es lo que hay. De todos modos esto es una barbaridad y una locura con pocos precedentes. Un abrazo
Como consecuencia de la relajación en el cumplimiento de las leyes, sucede esto. Se debería tomar en serio. Buen descanso Pepe y un abrazo