Una fórmula para saber si es Manolo el primer perjudicado es, por ejemplo, conocer dónde invertía sus expléndidos beneficios y comisiones. Si creía de verdad en esto, debe ser el primer estafado ya que ha debido invertir todo en sellos, tal y conforme nos convencía a los demás al ser esto lo más seguro y rentable. Pero si lo ha invertido en pisos o propiedades, eso significaría que no creía en aquello en lo que nos embarcaba a los demás y que, si bien no creo que tuviera voluntad de estafarnos, sí se ha beneficiado de la estafa sin perjudicarse él en absoluto.