Horadar el Estado
A juicio de Zarzalejos, "el PP se está ahorcando en la soga del 11-M" y sólo "ganará espacio electoral y discurso, en la medida en que se aparte" de este asunto. "El 11-M es un pozo que está seco", advirtió a la dirección del PP, a la que recordó que "un partido que quiere ser alternativa no puede horadar la credibilidad del propio Estado".
Obligación cívica
El director de ABC se situó abiertamente entre "los próximos a los planteamientos" de los conservadores y, desde esa posición, afirmó que su deber era decir al PP que "su obligación cívica es preservar el Estado que pretende gobernar".
Objetivo, que el PP pierda
Las críticas las extendió a los medios de comunicación especialmente activos en la difusión de la teoría conspirativa, aunque sin mencionarlos directamente. "El PP debe analizar si el 11-M le interesa a él o a otros", señaló, "que, aparantemente, están en su entorno, que trabajan para sí y no para el PP". Todavía más. Acusó a esos medios de buscar la derrota electoral de Rajoy, para "capturar la voluntad" del partido.
Zaplana, líder de nada
Sus últimas palabras al respecto, no por ello menos intensas, las dedicó a Eduardo Zaplana, alguien que "deja a Jaime Ignacio del Burgo como fiel infantería", porque él no "no tiene futuro político", porque "políticamente", el portavoz parlamentario del PP "no es líder de nada".
Zarzalejos sentenció así: "El 11-M terminará por enterrar a Zaplana".
La vecina curiosa.
A juicio de Zarzalejos, "el PP se está ahorcando en la soga del 11-M" y sólo "ganará espacio electoral y discurso, en la medida en que se aparte" de este asunto. "El 11-M es un pozo que está seco", advirtió a la dirección del PP, a la que recordó que "un partido que quiere ser alternativa no puede horadar la credibilidad del propio Estado".
Obligación cívica
El director de ABC se situó abiertamente entre "los próximos a los planteamientos" de los conservadores y, desde esa posición, afirmó que su deber era decir al PP que "su obligación cívica es preservar el Estado que pretende gobernar".
Objetivo, que el PP pierda
Las críticas las extendió a los medios de comunicación especialmente activos en la difusión de la teoría conspirativa, aunque sin mencionarlos directamente. "El PP debe analizar si el 11-M le interesa a él o a otros", señaló, "que, aparantemente, están en su entorno, que trabajan para sí y no para el PP". Todavía más. Acusó a esos medios de buscar la derrota electoral de Rajoy, para "capturar la voluntad" del partido.
Zaplana, líder de nada
Sus últimas palabras al respecto, no por ello menos intensas, las dedicó a Eduardo Zaplana, alguien que "deja a Jaime Ignacio del Burgo como fiel infantería", porque él no "no tiene futuro político", porque "políticamente", el portavoz parlamentario del PP "no es líder de nada".
Zarzalejos sentenció así: "El 11-M terminará por enterrar a Zaplana".
La vecina curiosa.