¿Os habéis dado cuenta? Es como lo del dicho célebre ese de "qué buen dia hace, ya verás como viene alguien y lo fastidia". Pues aquí lo mismo, todo el mundo encantado con la decoración navideña y no falta el recurrente comentario de la inundación manzanequil ó el cenizo de turno, en forma de vecina curiosa, hablando del protocolo de Kyoto. Y es que la infelicidad, como te descuides, se contagia más que la gripe.