Tras el último (y ojalá sea realmente el último) atentado de ETA, los aspirantes al poder y algunos de sus detentores hablan insistentemente de que hay que volver al Estado de derecho y a la transparencia informativa. Y, una vez más, lo que dicen es cierto: eso es exactamente lo que hay que hacer; para lo cual habría que empezar por:
-Explicarle a la opinión pública por qué se hizo explosionar el coche bomba de la te-4 sin antes asegurarse de que no hubiera nadie en el aparcamiento, una negligencia difícil de comprender en cualquier caso, y más si se tiene en cuenta que a aquella hora era bastante probable que alguien estuviera descansando en el interior de algún vehículo. El argumento de que no había megafonía tal vez pueda convencer a los niños de menos de ocho años, pero no al resto de la población
La vecina curiosa.
-Explicarle a la opinión pública por qué se hizo explosionar el coche bomba de la te-4 sin antes asegurarse de que no hubiera nadie en el aparcamiento, una negligencia difícil de comprender en cualquier caso, y más si se tiene en cuenta que a aquella hora era bastante probable que alguien estuviera descansando en el interior de algún vehículo. El argumento de que no había megafonía tal vez pueda convencer a los niños de menos de ocho años, pero no al resto de la población
La vecina curiosa.