Menos ecologismo vulgar. Los árboles de la piscina (igual que los de la carreta 420) son aloctonos y no tienen vinculación alguna con las condiciones bioclimaticas de la zona (ni con la formación de su paisaje natural), por tanto, llevando nuestro argumento al extremo, se puede afirmar, que es mas perjudicial plantarlos que arrancarlos.