Yo soy uno que ha sido apaleado por los grises, y he tenido compañeros de estudios que han estado en la cárcel por reclamar justicias de las que, más tarde, otras generaciones se han beneficiado, porque yo no he podido llegar a catarlas. Nos reuníamos los compañeros para abuchear a políticos corruptos que daban conferencias mintiendo sobre lo bien que lo hacían, y luego teníamos que ver por la tele las noticias diciendo que dichos políticos habían tenido gran afluencia de admiradores “escuchándoles”. Las cosas, gracias a los que nos revelamos, llevándonos los palos correspondientes, cambiarán poco a poco. Y al se ha aprovechado de lo que no es suyo, sea del partido que sea, beneficiando a sus amigos y a su familia a costa del sudor ajeno, tarde o temprano le llegará su hora. Aquí, cerca de nosotros, tiene que haber un cambio, no debemos consentir que los que hay se sigan aprovechando de nuestra confianza. Es una pena que alguna gente buena se tenga que meter en política y tener por encima de ellos a corruptos que no les llegan ni a la suela de los zapatos. Los ciudadanos honrados nos merecemos un gobierno SIN áNIMO DE LUCRO que vele por el cumplimiento de la justicia y la verdadera igualdad: tener un rey en el país de los reyes, y no un tuerto en el país de los ciegos.