Los ministros de Zapatero han realizado más de mil viajes en aviones del Ejército en tres años
El Gobierno oculta al Congreso gastos en desplazamientos, protocolos y regalos
El Gobierno ha hecho llegar al registro del Congreso las respuestas a la batería de preguntas que le formuló el Grupo Popular para que informara con precisión de las cuantías en gastos de viajes, protocolo, regalos y envíos que se hacen desde cada uno de los ministerios. Las contestaciones son parciales, no entran en el detalle concreto y, además, ponen en evidencia, pese a los interrogantes que dejan abiertos, que se siguen utilizando algunos de los procedimientos que en su día intentaron ser usados como arma arrojadiza contra el PP. Es decir, lo que el PSOE, a través de sus satélites afines, presentó como ejemplo de mala utilización de fondos públicos es lo mismo que hace estando en el Gobierno.
La petición del PP vino motivada por la filtración «manipulada y con todo lujo de detalles» -según denuncian en este partido- por parte del equipo de Trabajo de Jesús Caldera de facturas y gastos de ese ministerio que se pretendían atribuir como gastos personales del actual portavoz popular, Eduardo Zaplana, en su etapa al frente de este departamento, cuando en realidad correspondían «a gastos de protocolo relacionados con el departamento o a desplazamientos del entonces ministro».
Una campaña contra el PP
Así, por ejemplo, la campaña contra Zaplana y, en consecuencia, contra el PP se justificaba, por ejemplo, en la acusación de utilizar aviones privados, cuando en las respuestas parlamentarias el Gobierno admite viajes de vicepresidentes y ministros fuera de las líneas regulares, sin precisar, como se reclamaba, la fecha, el destino y el motivo oficial. Los distintos departamentos ministeriales explican que todos esos viajes fueron realizados por motivos de trabajo directamente relacionados con sus cargos, es decir, como sus antecesores.
Así, por ejemplo, la información que ha llegado al Congreso revela que los vicepresidentes y ministros han hecho un total de 1.095 viajes en aviones del Ministerio de Defensa, y que tanto el ministro de Industria como la titular de Fomento han hecho cada uno un viaje en avión privado por «motivos de disponibilidad».
Los secretarios de Estado han realizado 155 vuelos en aviones del Ministerio de Defensa y siete en helicóptero. En el caso del secretario de Estado de Seguridad, ha realizado nueve vuelos «en aviones o helicópteros del Ministerio de Defensa o de otro tipo de aviones fuera de las líneas aéreas regulares», sin precisarse si esa referencia a otro tipo de aviones se refiere a aviones privados o a la supuesta avioneta -según recuerdan en el PP- que tiene Interior y en la que, por ejemplo, «se desplazó Otegi a Madrid».
El uso de aviones y helicópteros del Ministerio de Defensa se paga a cargo del gasto público por parte de cada uno de los departamentos ministeriales (salvo en el caso del propio titular de esa cartera, que no tiene que abonar nada). El departamento de José Antonio Alonso cuenta con dos tipos de avión oficial: el Airbus y el Falcon 900. El coste del primero es de 6.000 euros la hora, mientras que la del segundo supone 2.000.
Respecto a los regalos protocolarios y gastos en restaurantes, el Gobierno calla ante las preguntas de los populares, pese a que sí ha filtrado la información que correspondía a la etapa de Zaplana en Trabajo. Al Congreso no ha llegado la más mínima precisión del tipo de regalo, ni de la cuantía de los gastos (ni siquiera la total), ni de las personas destinatarias de los mismos. Tanto en protocolo como en restaurantes se limitan a enunciar la partida presupuestaria a la que se imputan esos gastos. Moncloa admite, asimismo, que todos los departamentos ministeriales atienden gastos por adquisición de víveres para los altos cargos, exactamente lo mismo que se ha presentado como un escándalo en época del PP. Aunque tampoco se detalla la cuantía ni los productos adquiridos.
Caldera y la Visa
Tras conocer que Caldera cuenta con una tarjeta visa oro para sus gastos, el Grupo Popular solicitó la relación completa y nominal de altos cargos del Estado que disponen de la misma prerrogativa. En la respuesta facilitada queda acreditado que el titular de Trabajo es el único miembro del Gabinete socialista que dispone de una tarjeta visa, aunque, según denuncian los populares, «se oculta que es una Visa Oro, cuando en época de los Gobiernos del PP ningún ministro tuvo una Visa para gastos».
El portavoz adjunto del Grupo Popular, Vicente Martínez Pujalte, anuncia que elevará una queja al presidente de la Cámara «por la falta de respuestas concretas» y formulará de nuevo todas las cuestiones como preguntas orales en comisión, para obligar así al Gobierno a detallar sus gastos
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El Gobierno oculta al Congreso gastos en desplazamientos, protocolos y regalos
El Gobierno ha hecho llegar al registro del Congreso las respuestas a la batería de preguntas que le formuló el Grupo Popular para que informara con precisión de las cuantías en gastos de viajes, protocolo, regalos y envíos que se hacen desde cada uno de los ministerios. Las contestaciones son parciales, no entran en el detalle concreto y, además, ponen en evidencia, pese a los interrogantes que dejan abiertos, que se siguen utilizando algunos de los procedimientos que en su día intentaron ser usados como arma arrojadiza contra el PP. Es decir, lo que el PSOE, a través de sus satélites afines, presentó como ejemplo de mala utilización de fondos públicos es lo mismo que hace estando en el Gobierno.
La petición del PP vino motivada por la filtración «manipulada y con todo lujo de detalles» -según denuncian en este partido- por parte del equipo de Trabajo de Jesús Caldera de facturas y gastos de ese ministerio que se pretendían atribuir como gastos personales del actual portavoz popular, Eduardo Zaplana, en su etapa al frente de este departamento, cuando en realidad correspondían «a gastos de protocolo relacionados con el departamento o a desplazamientos del entonces ministro».
Una campaña contra el PP
Así, por ejemplo, la campaña contra Zaplana y, en consecuencia, contra el PP se justificaba, por ejemplo, en la acusación de utilizar aviones privados, cuando en las respuestas parlamentarias el Gobierno admite viajes de vicepresidentes y ministros fuera de las líneas regulares, sin precisar, como se reclamaba, la fecha, el destino y el motivo oficial. Los distintos departamentos ministeriales explican que todos esos viajes fueron realizados por motivos de trabajo directamente relacionados con sus cargos, es decir, como sus antecesores.
Así, por ejemplo, la información que ha llegado al Congreso revela que los vicepresidentes y ministros han hecho un total de 1.095 viajes en aviones del Ministerio de Defensa, y que tanto el ministro de Industria como la titular de Fomento han hecho cada uno un viaje en avión privado por «motivos de disponibilidad».
Los secretarios de Estado han realizado 155 vuelos en aviones del Ministerio de Defensa y siete en helicóptero. En el caso del secretario de Estado de Seguridad, ha realizado nueve vuelos «en aviones o helicópteros del Ministerio de Defensa o de otro tipo de aviones fuera de las líneas aéreas regulares», sin precisarse si esa referencia a otro tipo de aviones se refiere a aviones privados o a la supuesta avioneta -según recuerdan en el PP- que tiene Interior y en la que, por ejemplo, «se desplazó Otegi a Madrid».
El uso de aviones y helicópteros del Ministerio de Defensa se paga a cargo del gasto público por parte de cada uno de los departamentos ministeriales (salvo en el caso del propio titular de esa cartera, que no tiene que abonar nada). El departamento de José Antonio Alonso cuenta con dos tipos de avión oficial: el Airbus y el Falcon 900. El coste del primero es de 6.000 euros la hora, mientras que la del segundo supone 2.000.
Respecto a los regalos protocolarios y gastos en restaurantes, el Gobierno calla ante las preguntas de los populares, pese a que sí ha filtrado la información que correspondía a la etapa de Zaplana en Trabajo. Al Congreso no ha llegado la más mínima precisión del tipo de regalo, ni de la cuantía de los gastos (ni siquiera la total), ni de las personas destinatarias de los mismos. Tanto en protocolo como en restaurantes se limitan a enunciar la partida presupuestaria a la que se imputan esos gastos. Moncloa admite, asimismo, que todos los departamentos ministeriales atienden gastos por adquisición de víveres para los altos cargos, exactamente lo mismo que se ha presentado como un escándalo en época del PP. Aunque tampoco se detalla la cuantía ni los productos adquiridos.
Caldera y la Visa
Tras conocer que Caldera cuenta con una tarjeta visa oro para sus gastos, el Grupo Popular solicitó la relación completa y nominal de altos cargos del Estado que disponen de la misma prerrogativa. En la respuesta facilitada queda acreditado que el titular de Trabajo es el único miembro del Gabinete socialista que dispone de una tarjeta visa, aunque, según denuncian los populares, «se oculta que es una Visa Oro, cuando en época de los Gobiernos del PP ningún ministro tuvo una Visa para gastos».
El portavoz adjunto del Grupo Popular, Vicente Martínez Pujalte, anuncia que elevará una queja al presidente de la Cámara «por la falta de respuestas concretas» y formulará de nuevo todas las cuestiones como preguntas orales en comisión, para obligar así al Gobierno a detallar sus gastos
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