Al final la suerte esta echada, en el PP aunque quieran mostrarse ganadores, no están del todo convencido por ello han sacado las armas más potentes y destructoras contra el candidato socialista que no se ha inmutado y ha realizado su campaña con normalidad, hablando con mucha gente y explicando las lineas de su programa.
El pueblo está dividido y muchos piensan que la cosa va a cambiar, otros temen el cambio por lo que pueda pasar, pero la mayoría tiene un importante disgusto con el actual alcalde y no piensan apoyarlo, aunque siempre han sido de derechas.
Esto puede suponer un mal trago para el Partido Popular, que hoy por hoy nadie puede predecir.
El pueblo está dividido y muchos piensan que la cosa va a cambiar, otros temen el cambio por lo que pueda pasar, pero la mayoría tiene un importante disgusto con el actual alcalde y no piensan apoyarlo, aunque siempre han sido de derechas.
Esto puede suponer un mal trago para el Partido Popular, que hoy por hoy nadie puede predecir.