Ignacio, el concejal socialista que baila en la rondalla, acudió a casa de una mujer mayor impedida en la mañana de ayer. Le dijo que la iba a llevar a votar. La mujer le contestó que no, que ya la iban a recojer porque quería votar por el alcalde, y él con una desfachatez increíble le contestó: claro, no se preocupe, si venimos del ayuntamiento y ya le tenemos preparados los votos.
Cuando llegaron las personas que habían quedado en llevarla, la mujer les contó lo que había pasado. Supimos quien era el concejal que le había engañado porque hubo gente que la vio llegar al colegio electoral vajando de su coche y nos lo contó. Al enseñarle la foto de la candidatura del PSOE, lo identificó.
Ese es el estilo de algunas personas, sin escrúpulos. Capaz de engañar a una pobre mujer impedida que no sabía leer. Menos mal que no nos van gobernar en cuatro mas, y espero que nunca. Pero a partir de ahora, no me olvidaré del tal Ignacio.
Cuando llegaron las personas que habían quedado en llevarla, la mujer les contó lo que había pasado. Supimos quien era el concejal que le había engañado porque hubo gente que la vio llegar al colegio electoral vajando de su coche y nos lo contó. Al enseñarle la foto de la candidatura del PSOE, lo identificó.
Ese es el estilo de algunas personas, sin escrúpulos. Capaz de engañar a una pobre mujer impedida que no sabía leer. Menos mal que no nos van gobernar en cuatro mas, y espero que nunca. Pero a partir de ahora, no me olvidaré del tal Ignacio.