PEDRO MUÑOZ: Estaba Juan en su retiro lamentándose de su desdicha...

Estaba Juan en su retiro lamentándose de su desdicha electoral y preguntole a Dios: ¿qué he hecho Dios mío, para merecer una segunda derrota sin tener los treinta cumplidos (mañana entra mayo)?
Dios no se molestó en contestarle. Por eso Juan insistió y al no obtener respuesta quiso revelarse ante al Supremo: "será que no existes, porque si existieras no permitirías que lo malos ganaran".
Entonces algo le susurró al oído un dicho medieval:
"Y llegaron los sarracenos y nos molieron a palos, que Dios no ayuda a los buenos, cuando que son menos que los malos".
Cosas de la democracia.