Solo unas palabras de agradecimiento para las chicas de oro por lo amables que han sido al acompañarme, desinteresadamente, esta tarde hasta mi estación de metro y luego ellas se han ido cada una para su casa. Jaaaaaaaaaaaaaaaja. Espero que hayan llegado bien. He pasado buen rato con ellas y me ha dado mucha alegria de ver a Manoli la del jardinero. Como no, también estaba Mari la de Doña María, en su línea.
Besos para todas.
Besos para todas.