Rafi que puñetera envidia me tienes, claro como yo soy todavía joven y tú no.
Mi corazoncito marcha como un Ferrari, no como el de Hamilton pero sí como un Testarrossa, ya te digo, qué puñetera es la envidia, no como tú que ya andas con marcapasos.
Oye que sí que te ayudo a pelar los pimientos, tú sigue pelando que después de cenar voy yo.
Un basazo.
Mi corazoncito marcha como un Ferrari, no como el de Hamilton pero sí como un Testarrossa, ya te digo, qué puñetera es la envidia, no como tú que ya andas con marcapasos.
Oye que sí que te ayudo a pelar los pimientos, tú sigue pelando que después de cenar voy yo.
Un basazo.