Quizás hubiera sido más correcto dar primero los buenos días.
Pues nada, ¡buenos días, amigos!
Pues nada, ¡buenos días, amigos!
Efectivamente maleducado, te has tirado toda la mañana escribiendo mensajes y a buenas horas das los buenos días, casi cuando tienes que recoger para irte, bueno ya por la hora que era, seguro que ya habías recogido.