Hola amig@s diogener@s, por aquí me hallo bañándome en el Mediterráneo por la bahía de Almería. Anoche, noche mágica de San Juan, estuve en la playa cumpliendo algunos de los ritos que según cuentan las leyendas, contribuyen a espantar la mala suerte y a que se cumplan algunos deseos. La verdad es que no fui demasiado pedigüeña.
Era la primera vez que contemplaba y participaba de semejante espectáculo.
Mi nieta almeriense, que tiene trece meses, es una preciosidad. Corre como una perdiz y no para de chaspar. Y Víctor que me acompaña en este viaje, con sus diez añitos, toda una extraordinaria compañía. El día se me hace corto.
Os recuerdo con cariño.
Besos.
Era la primera vez que contemplaba y participaba de semejante espectáculo.
Mi nieta almeriense, que tiene trece meses, es una preciosidad. Corre como una perdiz y no para de chaspar. Y Víctor que me acompaña en este viaje, con sus diez añitos, toda una extraordinaria compañía. El día se me hace corto.
Os recuerdo con cariño.
Besos.