Perico, he estado un buen rato arreglándome los pies y pensaba: Perico y Balti no tienen este problema. Claro que a mí ni se me ocurre colgar los míos, no sea que me quede sin ellos y ya me dirás que hago en la
playa así; luego no puedo decir "no me apetecía bañarme, sólo me mojé los pies".
¡Qué aproveche esa panceta!