Me saltó el primer saludo sin acabar. Miguel, suerte con las truchas. Veo que la afición es mucha. Yo también la tuve durante más de treinta años. Sólo que los
ríos los tenía en
casa. Muchas veces no hacía uso del
coche, y cuando lo cogía era para hacer ocho o diez kilómetros como mucho. Un abrazo