Buenos días Luísmi, por aquello de la educación y cortesía, porque las noticias dan poco margen para la bonanza y el optimismo. Un abrazo
Buenos días Pepe.
Ni el más pesimista del mundo podía imaginar, que la tercera guerra mundial se libraría en los domicilios, en vez de las trincheras, como las dos anteriores y sin bombas, ni aviones, ni bracos, ni fusiles, ni metralletas, ni leches en vinagre.
Un simple bichito, y a tomar por el culo todo, vida social, economía, y no sé cuantas cosas más, aunque lo peor de todo es la pérdida de tantos seres queridos, desconocidos y conocidos.
El que más se acercó a este vaticinio, fue el que dijo que la tercera guerra mundial, sería con piedras.
En fin, que sea lo que el destino quiera, en sus manos estamos.
B+a.
Ni el más pesimista del mundo podía imaginar, que la tercera guerra mundial se libraría en los domicilios, en vez de las trincheras, como las dos anteriores y sin bombas, ni aviones, ni bracos, ni fusiles, ni metralletas, ni leches en vinagre.
Un simple bichito, y a tomar por el culo todo, vida social, economía, y no sé cuantas cosas más, aunque lo peor de todo es la pérdida de tantos seres queridos, desconocidos y conocidos.
El que más se acercó a este vaticinio, fue el que dijo que la tercera guerra mundial, sería con piedras.
En fin, que sea lo que el destino quiera, en sus manos estamos.
B+a.
Así es Luísmi, en manos del destino estamos y será lo que él quiera. Pero esto no podía imaginarlo nadie. De todos modos acabo de leer algo muy interesante, y es que desde noviembre los gobiernos europeos ya tenian conocimiento de lo que podía suceder si no se tomaban medidas de manera inmediata. Hubo países que tomaron nota y actuaron, otros tomaron nota también pero se quedaron a ver qué pasaba, y lo que iba a pasar es lo que estamis viendo y sufriendo. Pero ya no se puede resetear, estamos donde estamos y no hay que darle vueltas. Un abrazo